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Sí usted es un padre que es soltero, divorciado o está separado, el criar a un adolescente presenta un sinnúmero de otros retos. Sí sabe de seguro, o sospecha que su adolescente está usando drogas, quizás debería acercarse a sus parientes o amigos para que le ayuden con el problema. Y aunque se le haga difícil, tal vez tenga que hablar con su ex, o el padre o madre del niño, para poder crear un plan consistente que establezca y ponga en rigor las reglas sobre el uso de las drogas.
Con firmeza y consideración hágale saber claramente que su contraparte tampoco tolerará el consumo de drogas o bebidas alcohólicas por parte de su adolescente. Identifique las consecuencias si lo hicieran. A la mayoría de los padres les cuesta trabajo fijar y hacer cumplir reglas, pero esto le resulta aún más difícil a los padres solteros o divorciados que titubean al pensar en actuar de una forma que pueda desequilibrar la relación que tiene con su adolescente. A estos padres tal vez les convenga compadecerse un poco del adolescente. Por ejemplo, podría decirle, “Se que es difícil que tenga que implantar estas reglas, pero sería un mal padre si no cuidase y protegiese tu seguridad”.
También recuerde que tiene que estar disponible en caso de que su adolescente necesite hablar sobre los problemas que tiene en ajustarse a su divorcio. Mantenga una disciplina consistente en su hogar y trate de coordinar con el otro padre o madre del niño para que las mismas reglas tengan vigencia en ambos hogares. Imponga reglas claras sobre cuando tiene que estar de regreso en casa y siempre pregúntele a su adolescente con que amigos se está juntando. Preste mucha atención a donde su adolescente pasa las horas después del colegio, especialmente si usted trabaja hasta tarde. Por último, continúe ayudando a su hijo a que desarrolle sus relaciones con otros familiares, tales como los abuelos, primos, tíos y tías, para que tenga otras personas además de usted que le sirvan de ejemplo
positivo. |